Ácido quenodesoxicólico

Ácido quenodesoxicólico

Fórmula lineal

C24H40O4

Sinónimos

Chenodiol, CDCA, ácido 3α,7α-dihidroxi-5β-colan-24-oico

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El ácido quenodesoxicólico o quenodiol es un ácido biliar primario producido por el hígado humano. Los dos ácidos biliares primarios, el ácido quenodesoxicólico y el ácido cólico, se sintetizan directamente a partir del colesterol. Contienen cuatro anillos fusionados de 17 átomos de carbono con grupos funcionales añadidos o aminoácidos conjugados. El ácido quenodesoxicólico, junto con otros ácidos biliares, desempeña funciones esenciales en varios procesos fisiológicos del organismo, como la absorción y digestión de los alimentos, la regulación de la respuesta inmunitaria y el metabolismo energético.

Los estudios de investigación han hallado varios vínculos entre el ácido quenodesoxicólico y la modulación del microbioma intestinal, lo que mejora aún más la salud general. El ácido quenodesoxicólico también es muy eficaz para disolver los cálculos biliares de colesterol y mejorar la xantomatosis cerebrotendinosa, un trastorno genético.

Ácido quenodesoxicólico y metabolismo de los ácidos biliares

El quenodiol es el principal ácido biliar sintetizado en el hígado y suele ser el de mayor concentración en el suero, las células hepáticas y la bilis. La producción de ácido quenodesoxicólico aumenta el tamaño del pool de ácidos biliares al tiempo que reduce los niveles de colesterol1.

Desde el hígado, el ácido quenodesoxicólico se segrega en la bilis y se transporta al intestino. Aquí, el ácido quenodesoxicólico entra en contacto con los alimentos y se reabsorbe junto con las grasas alimentarias. Sin embargo, hasta un 10% de los ácidos biliares primarios son metabolizados por la microbiota intestinal.

Las bacterias intestinales producen los ácidos biliares secundarios ácido litocólico, ácido desoxicólico, ácido ursodesoxicólico y otros derivados de los ácidos biliares. Estos productos son reabsorbidos y transportados de vuelta al hígado, donde se reciclan como parte de la circulación enterohepática.

Ácido quenodesoxicólico y absorción alimentaria

Como todos los ácidos biliares, el ácido quenodesoxicólico es una molécula anfipática, capaz de asociarse con moléculas de grasa y agua al mismo tiempo. En el intestino delgado, el ácido quenodesoxicólico emulsiona los lípidos y las grasas, el colesterol y las vitaminas liposolubles de los alimentos. Esto ayuda a disolver estas importantes moléculas y a transportarlas al interior y por todo el organismo2.

Los ácidos biliares primarios son esenciales para absorber los lípidos de la dieta y, por tanto, para extraer energía de los lípidos. Toda la reserva de ácidos biliares puede cambiar de 3 a 5 veces durante una sola comida.

Ácido quenodesoxicólico y microbioma intestinal

En los intestinos, el ácido biliar quenodesoxicólico entra en contacto con las bacterias intestinales. El ácido quenodesoxicólico es un agente antibacteriano directo, ya que modifica o destruye la membrana celular bacteriana.

Otras bacterias intestinales residentes convierten el ácido quenodesoxicólico en ácidos biliares secundarios, ácidos grasos de cadena corta (AGCC) y otros metabolitos. Estos productos tienen funciones importantes en el metabolismo del organismo, como moléculas señalizadoras, en la respuesta inmunitaria, la función cardiaca, el estado hormonal, la función de barrera intestinal y la salud intestinal.

Por lo tanto, los ácidos biliares influyen en la composición de las comunidades microbianas intestinales tanto directa como indirectamente. Al mismo tiempo, la dieta y las bacterias intestinales influyen en los niveles y la composición de los ácidos biliares y en su síntesis, y favorecen la digestión de los alimentos y la producción de energía3.

Ácido quenodesoxicólico en la enfermedad y la terapia

Debido a su estrecha relación con la dieta y el microbioma intestinal, los defectos en la síntesis de ácidos biliares pueden repercutir en varias enfermedades metabólicas. Por ejemplo, los pacientes con enfermedades asociadas a la inflamación intestinal, como las enfermedades inflamatorias intestinales (EII), la celiaquía y el síndrome del intestino irritable (SII), presentan defectos en la síntesis y el metabolismo de los ácidos biliares y suelen tener niveles elevados de ácido quenodesoxicólico y otros ácidos biliares4.

Los defectos en la síntesis de ácidos biliares pueden repercutir además en enfermedades metabólicas, cardiometabólicas y hormonales. Al igual que en el tratamiento con ácido quenodesoxicólico, se ha demostrado que la sustitución de los ácidos biliares regula tanto la composición del microbioma como los niveles sistémicos de ácidos biliares. Junto con una dieta sana, pueden mejorarse varios síntomas, lo que podría mejorar los resultados de la obesidad, la diabetes, la enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD) y la endometriosis5.

Por otra parte, una dieta y unos hábitos de vida poco saludables pueden provocar la saturación de la bilis por colesterol, lo que constituye un factor de riesgo importante para el desarrollo de cálculos biliares dolorosos por colesterol. Sin embargo, este trastorno gastrointestinal puede tratarse con ácido quenodesoxicólico, ya que solubiliza el colesterol, reduciendo así su concentración en la bilis al tiempo que disuelve los cálculos biliares de colesterol6.

Por último, los pacientes con un defecto genético en la síntesis del ácido quenodesoxicólico desarrollan xantomatosis cerebrotendinosa. Estos pacientes forman depósitos que contienen colesterol y el producto secundario colestanol en las articulaciones y en el cerebro, lo que puede dar lugar a un deterioro neurológico. El tratamiento con ácido quenodesoxicólico y las modificaciones de la dieta pueden mejorar estas deposiciones7.

Referencias

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Referencias

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